Plantar una palmera
Juan R. Montosa 2008


La mayoría de los problemas que sufren las palmeras cuando las plantamos son debidos a que no tenemos en cuenta sus necesidades fisiológicas. En su habitat natural cuentan con las condiciones necesarias para su correcto desarrollo por lo que debemos intentar que el emplazamiento donde las vamos a ubicar sea el más adecuado para ellas, de ello dependerá el éxito de la plantación.


1. Conocimiento del medio de ubicación

Debemos conocer bien el medio donde ubicaremos la palmera, sus condiciones climáticas, (Temperatura, viento, humedad, precipitación, radiación solar), orientación, tipo de tierra, etc.


2. Elección de la palmera

Conocer la palmera que vamos a plantar es esencial, ya que debemos saber sus necesidades: nutricionales, hídricas, etc. y si es una especie adecuada para el emplazamiento que le hemos buscado.
También es importante conocer el desarrollo de la planta, para proporcionarle un espacio suficientemente amplio y que pueda crecer en condiciones favorables.


3. Época de plantación

En regiones templadas, debemos aprovechar las épocas de calor para hacer las plantaciones o trasplantes de palmeras; el mejor periodo para hacerlo se sitúa a finales de primavera y principios de verano, cuando hace suficiente calor y disponen de tiempo para que enraícen favorablemente.
Otro factor importante es la aclimatación. La primavera es una estación propicia para que las plantas tengan tiempo de adaptarse poco a poco al cambio de temperaturas, aunque el estrés que esto les causa puede parar el crecimiento durante varios años.


4. Método de plantación

Una vez elegido el sitio de plantación y la especie adecuada, nos dispondremos a excavar el hoyo que deberá ser lo suficientemente grande como para que quepa todo el sistema radicular, aunque lo ideal es que sea mucho mayor para que quede la tierra aireada y suelta y que las raíces puedan penetrar fácilmente. Aportaremos materia orgánica para favorecer el establecimiento y crecimiento de la planta.
En el caso de que la tierra sea arcillosa, debemos hacer un drenaje para evitar que el agua se estanque y anegue la planta, o bien hacer un hoyo pequeño dejando medio cepellón fuera y aportando tierra arenosa encima.


5. Nivel de plantación

Es importante mantener el nivel de plantación de origen, no se debe plantar nunca por debajo de este punto ya que esto podría perjudicar gravemente al sistema radicular provocando la asfixia del mismo y posteriormente la muerte del ejemplar.
Si al contrario, plantamos la palmera por encima del nivel original, provocamos la desecación de las raíces de la parte superior del cepellón, pudiendo ocasionar la perdida de la planta. Esto se puede evitar aportando tierra encima hasta conseguir el nivel necesario.


6. Cuidados posteriores

Después de la plantación, debemos asegurarnos que la tierra queda bien compactada alrededor del cepellón y, seguidamente, hacer una poza o alcorque para regar la planta. Los riegos deben realizarse inmediatamente después de la plantación.
También es importante fijar la planta para que no se mueva, utilizando estacas de madera y cintas o cuerdas.
Por ultimo, eliminar las hojas que se han podido dañar en la plantación y añadir un acolchado o “mulching” para proteger las raíces.


En las siguientes fotos podemos ver como no se tuvo en cuenta el crecimiento de las palmeras al plantarlas. Si las plantamos como es debido, ellas se ahorrarán el sufrimiento de vivir en malas condiciones y nosotros evitaremos podas innecesarias y problemas.